Pequeña historia del alcohol

El alcohol forma parte de nuestra cultura. En el mundo antiguo el acceso a agua potable era un problema, solía estar contaminada y era muy peligroso ingerirla. Recordemos que hasta el siglo XVII no se ponen en marcha un sistema eficaz de alcantarillado y separación de aguas. Ello explica que el alcohol se utilizó como bebida diaria y fue muy popular, ya que era fuente necesaria para mezclarla con líquidos y una fuente de calorías, de ahí se ganó el apelativo de aqua vitae = agua de vida.

El alcohol está en la naturaleza, los alimentos que contienen azúcar, por acción de las levaduras al metabolizar el azúcar extraen energía, y producen a la vez, alcohol. No sólo en el caso de las uvas y el vino, sino también en la cerveza, que se obtiene por fermentación de cereales, con almidón. El cultivo de la vid para la elaboración de vino se atribuye a los armenios, alrededor de 6000 años antes de Cristo. La primera borrachera histórica fue la de Noé, que al bajar del Arca plantó una viña, elaboró su vino y se embriagó. Las culturas clásicas apelaban a la templaza en su consumo, el Antiguo Testamento desaprueba la embriaguez. El alcohol y su consumo se menciona en infinidad de pasajes de la Biblia. El Nuevo Testamento sancionó el consumo del alcohol, con el milagro de la transformación del agua en vino, y en la Última Cena se instituyo la Eucaristía, con pan y vino.

En esos tiempos era difícil encontrar agua potable, por lo que todo el mundo bebía alcohol en las comidas. Los griegos no dudaban en aromatizar el vino, con miel, canela e incluso tomillo. El vino era consumido generalmente aguado; el vino puro no estaba recomendado para su uso corriente. El alcohol representaba algo más que una simple bebida, era imprescindible para celebrar importantes acontecimientos como tener una nueva casa, la fiesta de la cosecha, las bodas y los funerales.

En la Edad Media los alquimistas de Europa usaban el alcohol para obtener esencias por destilación. El alcohol es el gran desinfectante de uso común. También se utilizaba en medicina para aliviar el dolor, bajar la fiebre o calmar la acidez de estómago. En la mayoría de las culturas el alcohol servía para distraer la fatiga y el aburrimiento de la vida diaria, al tiempo que aliviaba de los dolores irremediables que acompañan a la vejez. Hoy se sigue utilizando en la elaboración de ciertos medicamentos, para producir precipitados y demás, en bebidas, jarabes, en la elaboración de perfumes y cosméticos, en distintas aplicaciones dentro de la industria, como combustible, en la fabricación de pintura, barnices, lacas, disolventes, aerosoles, etc., y en un sinfín de productos, unos para consumo humano y otros para uso eminentemente industrial.

La cerveza y el vino, históricamente se consolidaron en las sociedades occidentales, en el Lejano Oriente, la práctica de hervir el agua, para preparar el té, creo un suministro potable de bebidas no alcohólicas. Hasta comienzos del siglo XVII no se popularizaron el consumo de las infusiones preparadas con agua hervida, como el café, el té y el cacao, así se  empezó a romper el firme monopolio del alcohol en Europa.

Aunque tradicionalmente el alcohol haya sido considerado como un producto sedante, hoy se conoce bien sus efectos contradictorios, ya que puede deprimir o estimular, tranquilizar o inquietar. Por lo negativo del exceso de consumo, desde mediados del siglo XIX existe una fuerte corriente contra el consumo de alcohol, que promueve, la prohibición de su venta y consumo. El alcoholismo es absolutamente destructivo para la mente humana e igualmente para el resto del organismo. Su abuso puede derivar en daños irreparables. Una mujer embarazada no debe beber alcohol, ya que éste pasaría al feto, y puede producirle a su bebe, problemas mentales o físicos. También conducir bajo los efectos del alcohol es muy peligroso. En el consumo inteligente y moderado, esta la clave para que podamos disfrutarlo y no sufrirlo.  Seamos listos, y no rechacemos lo placentero….

Ricardo Guelbenzu

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About ricardo

Pertenece a la Asociación de Grandes Pagos de España, al grupo de expertos del Instituto de Comercio Exterior (ICEX) en la sección de Vinos; al grupo de expertos para la Reflexión Estratégica en la mesa agroalimentaria del Plan MODERNA de Navarra. Es socio fundador del Think Tank Institución Futuro. Licenciado en Derecho por la Universidad de Zaragoza. Master en Asesoría Jurídica de Empresa por el Instituto de Empresa (IE Business School) de Madrid. PDG por el IESE Business School (Universidad de Navarra). Director de Bodegas Guelbenzu, hoy Bodega del Jardín desde 1991.